9.11.10

TriNeo

Es este un juego a tres bandas. A partir de una imagen surgen tres textos distintos, tres visiones, tres caminos.


Sus palabras retumbaban dentro de mi cabeza. Brillaban cegadoras y me quemaban el alma, por crueles, por ciertas. No le importaba, nada había en mi que le hiciera sonreir, nada por lo que luchar. Nada. Y ahora, vacío completamente, abrazado al recuerdo de su calor entre las sábanas, me iba apagando poco a poco, desvaneciéndome entre las sombras de mi dormitorio. Necesitaba cerrar los ojos y olvidarme de todo, apagar el deseo y dejar que se fundieran mis ojos. Que las lágrimas derramadas secaran el dolor que sentía aprisionado tras las costillas y volver al todo desde la nada.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

mas de lo mismo

DANI dijo...

Ostres, quan de temps noia!!! però segueixes igual de triste. No m'agrada gens veure't així.

Que passa???

Saps que pots comptar amb mi pel que sigui.

Petons amb força

Anónimo dijo...

Para que haya algo dentro de ti que le haga sonreír primero debe haber algo en ti que te haga sonreír. Abre las cortinas, deja que entre la luz en tu dormitorio y desaparecerán esas sombras. Y sobre todo, no apagues ese deseo!!! Simplemente recondúcelo e incluso refuérzalo!!!

DANI dijo...

BON ANY NENA MACA!!!! espero que siguis feliç, la resta vindrà sol.

Petons com mai t'he donat

Carz dijo...

¿Sabes?
De aquel tiempo de faros aún quedan restos de luciérnagas.

Espero que estés bien. Casi todos los blogs que leía quedaron mudos.

Un abrazo.