3.7.06

A carcajadas II

“Amanece que no es poco” (Jose Luís Cuerda, 1988)

Teodoro, es un ingeniero español que trabaja como profesor en la Universidad de Oklahoma en Estados Unidos, regresa a España para disfrutar de un año sabático. Descubre al llegar que Jimmy, su padre ha matado a su madre, y éste le compra una moto con sidecar para recompensarle por la pérdida. Juntos llegan a un remoto pueblo de montaña donde se encuentran con unas extrañas gentes.

Podría pasarme horas hablando de esta película y seguramente me dejaría cosas por decir. Es, en mi opinión, la pelicula más surrealista y divertida que he visto nunca.
Hay que sentarse tranquilamente delante de la pantalla y, con los cinco sentidos, disfrutar durante casi dos horas, con un ir y venir de personages originales y situaciones extrañamente hilarantes.

En este pueblo suceden cosas tan extrañas como que los campesinos van a trabajar al campo cantado madrigales castellanos del renacimiento, campos en los que, si tienes mala suerte, te crece un hombre. La peor de las malas hierbas.
Antes de ir al trabajo, los borrachos del pueblo beben bajo la vigilancia de la guardia civil. Hacen cola delante de la taverna mientras una soprano les canta arias de Haendel y el camarero les sirve hasta verles tambalear.
Un escritor argentino no hace más que escribir novelas ya famosas, pero el peor de los pecados es haber plagiado a Faulkner, “con la veneración que se tiene por Faulkner en este pueblo”.
En la plaza del pueblo se practica flash-back por mandato municipal y hay elecciones para elegir al tonto del pueblo, la adúltera, la bollera, la puta….
Los niños acuden al colegio vestidos con trajes regionales y sus madres los reciben a la vuelta como si hiciera años que no los ven: “Angel mío, Paloma blanca, carne de mis carnes…”
Un pueblo donde los inmigrantes unos días montan en bicicleta y otros huelen a cabello de angel.

Es un regalo que nos ha dejado frases como estas:

“-Fíjense en alzamiento de hostia que me hace este hombre” (refieriéndose al párroco)

“-Uy mujer, parece que a tu hijo se le aclara el color.
-Pués no sé qué decirte, como no sea en la palma de las manos o en la planta de los pies…¡si le vieras las ingles!”

“-Oye, ¿y tu de qué parte de Andalucía eres?
-Uy, no, yo soy de Santander, solo que tengo esta gracia en el hablar”…”y deja de beberte el vino de consagrar, que le han puesto un precio al vino las monjitas que me cago yo en las monjitas” (el cura al sacristán).

“Pués es una pena que me pregunten a mi, porque yo soy un hombre muy primario…A mi todo lo que no sea follar…¡con putas, eso sí!”

Aquí os dejo una pequeña escena. Jimmy y Teodoro, padre e hijo, tienen que compartir cama…


1 comentario:

el santo job dijo...

pues yo me quedo con los monty piton. De todas todas. Y con el gag del hombre que llevaba años sin hablar, el ermitaño aquel. Buen gsto, si señorita, sí.
Me alegro que llegas el niño con el gorro de pirata a la cabeza.
Un besote!