Quisiera gritar pero ningún sonido sale de mi boca. Por mi garganta sólo el aliento entrecortado del cansancio acumulado. Mis pulmones parecen encharcados, tal vez lloro demasiado por dentro.
26.5.09
A día de hoy
Mi ipod

- Ese lunar - Kevin Johansen
- Ciudad dormitorio - La habitación roja
- Un buen día - Los Piojos
- Copenhage - Vetusta Morla
- El hijo de Dios - Nudo Zurdo
- A cualquier otra parte - Dorian
- Todo negro - Los Salvajes
5.4.09
Gris

El mundo que la rodeaba se había vuelto gris. Paisajes idénticos llenos de rostros impasibles; edificios sin alma, calles sucias y el aire cada vez más irrespirable. Sentía que poco a poco su corazón se encogía, cada vez había más hueco en su pecho y menos placer escondido entre los poros de su piel. Necesitaba sentir, vibrar, disfrutar y volver a sonreir. Y de entre sus sueños, unos ojos la observaban y le sonreian con timidez. A su alrededor brillaban los colores y el viento soplaba perfumado, despeinando su melena y acariciando su piel. Tal vez esos ojos presagiaban el cambio, algo por lo que luchar, la certeza de saber que lo bueno está por llegar, y que el gris, algunas veces, cambia de color.
Illustración: Benjamin Lacombe
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En mi cabeza,
Sólo para tus ojos
16.3.09
A veces
Y si a veces no grito, no digo, no arranco a correr, es por miedo a la fuerza que podría desatarse detro de mi. Porque puedo perder la razón y agarrarme al primer viento que me roce con fuerza, y dejarme arrastrar hasta donde me lleve. Sin un adiós, sin un beso, sin despedidas.
5.3.09
Sucesos
Cuando del corazón surge un grito amarillo
grandes sargas se extienden sobre rostros amados.
Me dicen que ya es tarde y que el pastor de sombras
es ahora obediente a manos invisibles.
En nosotros ha entrado una serpiente ciega.
Ya nadie ama ni sonrie.
Un huracán de signos avanza inútilmente.
Las últimas mentiras se disfrazan de invierno.
Alguien entra descalzo a la fosa de los números,
alguien está anudando las cuerdas del olvido.
Los hay que cantan lívidos al borde del suicidio
y los más silenciosos copulan sin esperanza.
Un paso más allá todo es inexistencia;
todo se explica en el no ser.
los reptiles del llanto.
Alguien gime cercado por la púrpura.
Alguien abre despacio la mirada sabiendo
que en su córnea se esconden las cifras terminales
y que su pensamiento
no es más que una sustancia que precede a la muerte.
Cunden fétidas rosas; sus pétalos cansados
descienden a mis manos. Silenciosas, se acercan
las madres que no olvidan.
Frutos enloquecidos
se unen a los restos desprendidos del fósforo
y las últimas sílabas, a las incomprensibles.
En la hora imposible despertará el durmiente;
como un cuchillo negro te mirarán sus ojos.
Vas a quedarte solo. Tu cuerpo tendrá frío
desnudo para siempre, desnudo hasta los huesos.
Acepta tu extravío, entrégate a la luz:
la luz es el comienzo de la causa invisible.
Antonio Gamoneda de Extravío en la luz
grandes sargas se extienden sobre rostros amados.
Me dicen que ya es tarde y que el pastor de sombras
es ahora obediente a manos invisibles.
En nosotros ha entrado una serpiente ciega.
Ya nadie ama ni sonrie.
Un huracán de signos avanza inútilmente.
Las últimas mentiras se disfrazan de invierno.
Alguien entra descalzo a la fosa de los números,
alguien está anudando las cuerdas del olvido.
Los hay que cantan lívidos al borde del suicidio
y los más silenciosos copulan sin esperanza.
Un paso más allá todo es inexistencia;
todo se explica en el no ser.
Ya veo
la turba incandescente. Van a venir muy prontolos reptiles del llanto.
Alguien gime cercado por la púrpura.
Alguien abre despacio la mirada sabiendo
que en su córnea se esconden las cifras terminales
y que su pensamiento
no es más que una sustancia que precede a la muerte.
Cunden fétidas rosas; sus pétalos cansados
descienden a mis manos. Silenciosas, se acercan
las madres que no olvidan.
Frutos enloquecidos
se unen a los restos desprendidos del fósforo
y las últimas sílabas, a las incomprensibles.
En la hora imposible despertará el durmiente;
como un cuchillo negro te mirarán sus ojos.
Vas a quedarte solo. Tu cuerpo tendrá frío
desnudo para siempre, desnudo hasta los huesos.
Acepta tu extravío, entrégate a la luz:
la luz es el comienzo de la causa invisible.
Antonio Gamoneda de Extravío en la luz
19.2.09
Eels - I need some sleep
12.2.09
La colección

Sólo si lograbas mantener la mirada, si eras capaz de ver más allá de sus enormes ojos, descubrías que la niña era, en realidad, una anciana que acumulaba vidas desperdiciadas, tantas como muñecas. Cada una de ellas, un suicidio prematuro, cada aguja una lágrima sin derramar.
Ilustración: Dani Alarcón "La colección"
Ilustración: Dani Alarcón "La colección"
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En mi cabeza,
Sólo para tus ojos
Versus - Ladytron
11.2.09
Fragmentos XVII
"En la cocina Miguel dejó escapar el humo de un cigarro, serpenteó hacia el techo mientras la ceniza caía distraídamente sobre el plato de macarrones recién sacados del microondas. Tambaleándose, recogió el vaso vacío del suelo y de encima la cómoda agarró una botella de whisky barato. Llenó el vaso hasta arriba y volvió a la cocina mientras sorbía ansioso y trataba de mantener el equilibrio. Encendió otro cigarro, de repente ya no tenía hambre, el whisky era lo único que el cuerpo le pedía, lo único que ansiaba y a cada trago la pena le dominaba; le arañaba la lengua y le abrasaba la garganta. Lejos de sentirse mal, se dejó envolver por esos sentimientos que poco a poco iban aumentando sus ansias de terminar con todo.
Allí, de pie en la cocina, le asaltó una tremenda sensación de vacío. A la mente le llegaban imágenes de un sueño que tenía cuando era más joven. Solía sentarse en el terrado de casa de sus padres, en el suelo, apoyándose contra la pared y dejando que el sol de la tarde golpeara su cara con suavidad. Cerraba los ojos y se llenaba del aroma que las sábanas tendidas y aún húmedas desprendían. Estando allí sentado se veía lejos de la ciudad, viviendo y trabajando cerca del mar. Imaginaba una casita en un pequeño pueblo, sin prisas ni complicaciones. Le gustaba la idea de trabajar lo justo para poder comer y vivir sin preocupaciones. En su imaginación las estaciones traían colores: inviernos azules, limpios y fríos, primaveras tibias de color anaranjado, veranos de color turquesa con el bullicio de los veraneantes y el silencio que arropa a la hora de la siesta. Los otoños se le antojaban tostados, con el tacto de la arena entre los dedos mientras disfrutaba de una preciosa puesta de sol. Algunas veces también aparecía una hermosa mujer a su lado, no tenía el rostro definido, pero se amaban y todo era fácil entre ellos."
Del relato: "De un color amarillo"
Allí, de pie en la cocina, le asaltó una tremenda sensación de vacío. A la mente le llegaban imágenes de un sueño que tenía cuando era más joven. Solía sentarse en el terrado de casa de sus padres, en el suelo, apoyándose contra la pared y dejando que el sol de la tarde golpeara su cara con suavidad. Cerraba los ojos y se llenaba del aroma que las sábanas tendidas y aún húmedas desprendían. Estando allí sentado se veía lejos de la ciudad, viviendo y trabajando cerca del mar. Imaginaba una casita en un pequeño pueblo, sin prisas ni complicaciones. Le gustaba la idea de trabajar lo justo para poder comer y vivir sin preocupaciones. En su imaginación las estaciones traían colores: inviernos azules, limpios y fríos, primaveras tibias de color anaranjado, veranos de color turquesa con el bullicio de los veraneantes y el silencio que arropa a la hora de la siesta. Los otoños se le antojaban tostados, con el tacto de la arena entre los dedos mientras disfrutaba de una preciosa puesta de sol. Algunas veces también aparecía una hermosa mujer a su lado, no tenía el rostro definido, pero se amaban y todo era fácil entre ellos."
Del relato: "De un color amarillo"
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En mi cabeza,
Fragmentos
31.1.09

De noche, resguardada entre las sombras, me deslizo sigilosa buscándote ansiosa. Me desplazo por instinto; siguiendo tu rastro, mis manos se agitan palpando cada surco, acariciando cada poro. Y mi lengua, como el filo de una espada, es precisa a cada golpe.
El círculo II
¿Y si el círculo se rompe, o cambia de color? ¿Y si sientes que tu vida se abre ante ti con otra luz, con distinta perspectiva? Porque de repente la luz ha pasado de mortecina a resplandeciente, porque sientes y gritas y lloras y gimes y te apasionas hasta temblar. Porque de pronto tienes tantas ganas de gritar que te faltan pulmones y garganta, te falta el mundo entero. Y es cuando el bajo vientre, que palpitaba a escondidas, se agita descontrolado, compinchado con la cabeza y con el corazón. Ay, y cuando eso ocurre....nada lo puede parar.
29.1.09
FELICITATS!
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En mi cabeza,
Sólo para tus ojos
27.1.09
"Ciudad dormitorio" - La habitación roja
Perdidos en la gran ciudad,
esperan lo que nunca llegará,
la realidad es algo
tan difícil de acertar.
Lo que a muchos hace feliz
a otros nos duele, no nos deja dormir,
cinco letras sin sentido,
porque yo ya no soy yo.
Es lo único que puedo hacer,
todos los días son igual,
no quiero otra oportunidad,
sé como son todas las que hay.
Un hombre aburrido
que se diluye en la vulgaridad
con una vida sin sentido,
sin alma, sin alma, sin alma ...
Esta sedienta historia gris,
el mismo gris de cada ciudad,
y a esta mierda le llaman triunfar,
todo es falso, todo es tan real.
Es lo único que puedo hacer,
todos los días son igual,
no quiero otra oportunidad,
sé como son todas las que hay.
Un hombre aburrido
que se diluye en la vulgaridad,
con una vida sin sentido,
sin alma, sin alma, sin alma ...
Un hombre aburrido
que se diluye en la vulgaridad,
con una vida sin sentido,
sin alma ...
..Y cuánto más la escucho más se me encoge el corazón....
21.1.09
Un año
Y no sé si un año es mucho o poco tiempo, ni si quiera soy capaz de medir el tiempo transcurrido con exactitud porque los ojos se me empañan y a menudo no veo el camino. Sólo sé que que la herida es terrible, sangrante, dolorosa. Tal vez podamos medirlo todo en sonrisas; entonces confesaré que, si miro atrás, puedo contarlas con los dedos de una sola mano. Aun así, el gélido cielo azul de esta mañana me susurra con suavidad y me dice que mire hacia adelante, allí, no muy lejos, las encontraré a montones. Me están esperando.
20.1.09
En algún rincón
Cuando al fin llegó a su casa, después de subir a trompicones por la empinada cuesta, se quedó plantada delante de su puerta. Dudaba en llamar o no al timbre, le asustaba el ruido hueco de al otro lado; probablemente lo que en realidad le asustaba era el sonido de sus propios pensamientos dando vueltas dentro de su cabeza, rebotando en las paredes de su cráneo, creando un eco insoportable que no tenía fin. Pulsó el botón y esperó. Con la palma de las manos a cada lado de la cara, miraba a través de la puerta con la nariz pegada en el cristal. Al principio creyó que el sol de la tarde, algo mortecino a esas horas, la había engañado deslumbrándola, pero no, lo que veia era verdad, no había nada más cierto que eso: dentro, al otro lado de la puerta, una sonrisa lo llenaba todo, todo...incluso pudo acallar el sonido insufrible dentro de su cabeza. Ni una sola palabra salió de su boca, tan sólo una lágrima se atrevió, tímida, a deslizarse por su mejilla; luego, le devolvió la sonrisa.
Suena: Ciudad dormitorio de La habitación roja
Suena: Ciudad dormitorio de La habitación roja
15.1.09
Mi ipod

- Mar, el poder del mar - Facto delafé y las flores azules
- Ese lunar - Kevin Johansen
- Krafty - New Order
- Flames - VAST
- Let's talk about spaceships - Say hi to your mom
8.1.09
Y también
Vivir acuclillada. Las rodillas
pegadas al mentón:
por intensos que sean,
los rayos de sol
no regeneran a los muertos.
pegadas al mentón:
por intensos que sean,
los rayos de sol
no regeneran a los muertos.
Chantal Maillard de "Hilos"
3.1.09
Ilustración: Dani Alarcon
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En mi cabeza,
Sólo para tus ojos
30.12.08
Fragmentos XVI
"-Oye... - repitió él, alzando la cabeza para que ella sintiera su respiración en la garganta.
-Si, Marshall.
Sus manos se cerraron en puños que, tensos, golpearon la cama detrás de los hombros de la mujer. Luego se quedó tan quieto unos momentos que ella se llenó de un miedo extraño.
-Es así... -dijo él con una voz de la que había desaparecido toda inflexión-. El amor que siento por ti, cariño. A veces me parece que en algún instante como este..., me destruirá.
Luego ella sintió que sus manos se relajaban para posarse débilmente sobre su espalda, sintió como el catarro que había estado incubándose en él durante toda la velada hacía que su cuerpo se estremeciera, sacudido por grandes escalofríos.
-Sí -respiró ella, apretándole el cráneo contra el hueco entre sus pechos- Sí. - dijo tan pronto como las palabras y el gemido de los muelles y el olor rancio a humo en la oscuridad regresaron del lugar a donde, por un momento, todas las cosas se habían retirado."
Carson McCullers "El instante de la hora siguiente"
-Si, Marshall.
Sus manos se cerraron en puños que, tensos, golpearon la cama detrás de los hombros de la mujer. Luego se quedó tan quieto unos momentos que ella se llenó de un miedo extraño.
-Es así... -dijo él con una voz de la que había desaparecido toda inflexión-. El amor que siento por ti, cariño. A veces me parece que en algún instante como este..., me destruirá.
Luego ella sintió que sus manos se relajaban para posarse débilmente sobre su espalda, sintió como el catarro que había estado incubándose en él durante toda la velada hacía que su cuerpo se estremeciera, sacudido por grandes escalofríos.
-Sí -respiró ella, apretándole el cráneo contra el hueco entre sus pechos- Sí. - dijo tan pronto como las palabras y el gemido de los muelles y el olor rancio a humo en la oscuridad regresaron del lugar a donde, por un momento, todas las cosas se habían retirado."
Carson McCullers "El instante de la hora siguiente"
28.12.08
El círculo
Sientes que la vida se reduce a esas cosas más cercanas, todo dentro de un círculo que parece hacerse cada vez más y más pequeño; pero te sientes cómodo dentro de él, protegido, seguro, completo. Aun así, la mente te juega malas pasadas, la imaginación tiene alas veloces que la llevan a lugares lejanos y muy secretos. A veces la mente se alía con tus entrañas, con ese plapitar bajo el vientre; es entonces cuando el círculo se estrecha, te asfixia, te aprieta como una soga alrededor del cuello y necesitas huir. Necesitas creer, saber que tus pensamientos viajan para encontrarse con otros pensamientos, y que son ellos los que, completamente libres, hacen realidad tus sueños más oscuros. En un mundo donde todo es posible, dejas que griten y giman, que se mezclen, que se conozcan...Luego, abres los ojos y estás solo, con tu corazón latiendo fuerte y el sudor recorriendo tu espalda. Necesitas taparte, volver al círculo, pero el bajo vientre sigue palpitando.
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