Mostrando las entradas con la etiqueta Sólo para tus ojos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Sólo para tus ojos. Mostrar todas las entradas

9.7.10



Y en su mirada se reflejaban el silencio y la tristeza.
Se habían secado ya sus ojos y con cada aguja auyentaba sus temores.
Ni una sola palabra bonita, ni un dulce susurro en sus oidos; nadie la había querido nunca y mantenía los ojos de su muñeca cerrados para no verse reflejada en sus pupilas. Para no descubrir que, al final, se habían intercambiado los papeles y que no era más que un juguete de trapo, olvidado y solo.


Ilustración: Dani Alarcón "Voodoo girl"

23.2.10

Bajo la lluvia su mirada se apagó para siempre. Sus ojos verdes se habían equivocado al enamorarse de los suyos, tan negros, tan oscuros, tan profundos. Se equivocaron sus labios y también su aliento, mezcla de deseo y necesidad. Sólo el pantano, en lo más oscuro del bosque, sabía la verdad. Él, con sus ojos negros y sus enormes manos , la arrastró hasta lo más profundo; sumisa y dócil quedó hundida en el cieno, dejó que los peces fueran absorviendo su alma con sus bocas suaves y resbaladizas. Dejó que las flores crecieran a su alrededor y se transformó en agua. Desapareció.


Illustración: Benjamin Lacombe

27.10.09

Transparente



Sara andaba como siempre, sola en el patio del colegio, sin amigos, sin necesidad de hablar con nadie; hasta que la voz de Ana, que era la única niña de clase que no le parecia una completa imbécil, le llamó la atención. Corrió hacia ella y cuando llegó lo primero que pudo ver fueron los ojos enrojecidos de Ana y unas pequeñas lágrimas, redonditas como ella, resbalándole mejilla abajo. No pronunció palabra pero con la mirada lo decía todo. Estaba aterrorizada por lo que pudiera pasar y le habían atado las manos a la espalda con una cuerda. Sara no pudo ver nada de todo eso hasta que fue demasiado tarde. De golpe, la atacaron por la espalda; entre dos la sujetaron y le ataron también las manos. No dijo nada, ni una sola palabra salió de su boca. Tampoco lloraba. Lo único que Ana pudo recordar más tarde, fue como su reflejo en los azules ojos de Sara, se iba diluyendo hasta que al final desapareció. Como si se lo tragara un remolino de agua, como un desagüe que acaba absorbiendolo todo y al final no queda nada. Sus ojos, antes azules, eran ahora transparentes.
Los niños reían como autómatas, no había ni rastro de sentimiento en sus carcajadas. Mientras dos las sujetaban por detras, un tercero empezó a quitarles la ropa de cintura para abajo. A Ana le quitaron la pequeña falda tejana y las braguitas, y fue entonces cuando arrancó a llorar. Gritaba para ser más exactos, miraba deseperada a Sara que ya tenia el vestido color granate subido. Ana, que no dejaba de llorar consiguió dejar de gritar; y fue gracias a Sara. No había abierto la boca y lo único que hacía era permanecer quieta, con la mirada fija en algún punto infinito. Con los ojos transparentes murmuraba palabras sin sentido, como un mantra sin fin, un rumor secreto e ininteligible. No pasaron más de cinco minutos hasta que la Srta.Aurora, que era la maestra de las niñas, llegó.
Al día siguiente faltaban tres niños en clase, Ana pensó que los habrían castigado, expulsado tal vez por unos días. Sólo Sara sabía la verdad: habían desaparecido para siempre y nadie pordría encontrarlos, nunca.


Illustración: Benjamin Lacombe

5.4.09

Gris


El mundo que la rodeaba se había vuelto gris. Paisajes idénticos llenos de rostros impasibles; edificios sin alma, calles sucias y el aire cada vez más irrespirable. Sentía que poco a poco su corazón se encogía, cada vez había más hueco en su pecho y menos placer escondido entre los poros de su piel. Necesitaba sentir, vibrar, disfrutar y volver a sonreir. Y de entre sus sueños, unos ojos la observaban y le sonreian con timidez. A su alrededor brillaban los colores y el viento soplaba perfumado, despeinando su melena y acariciando su piel. Tal vez esos ojos presagiaban el cambio, algo por lo que luchar, la certeza de saber que lo bueno está por llegar, y que el gris, algunas veces, cambia de color.

Illustración: Benjamin Lacombe

12.2.09

La colección


Sólo si lograbas mantener la mirada, si eras capaz de ver más allá de sus enormes ojos, descubrías que la niña era, en realidad, una anciana que acumulaba vidas desperdiciadas, tantas como muñecas. Cada una de ellas, un suicidio prematuro, cada aguja una lágrima sin derramar.

Ilustración: Dani Alarcón "La colección"

3.1.09

Dicen por ahi que siempre anda acompañada de una rana. Que juntas se sientan cada atardecer junto al lago y esperan. Sólo ella sabe lo que necesita, lo que ansía: la sangre de algún incauto, sorber el alma del siguiente que muera ahogado bajo esas aguas y así recuperar su forma original y volver con su amado. Volver a ser rana.

Ilustración: Dani Alarcon

10.12.08

Nadie sabe porqué. Por qué cada mañana deja el cuenco lleno de comida para perro, en la misma baldosa, la de color negro, en la segunda fila, la tercera empezando por la izquierda. Sobretodo teniendo en cuenta que nunca han tenido perro.

Ilustración: Benjamin Lacombe

4.12.08


¿Por qué vienes a mi, por qué escondido tras esta máscara?
Me turba tu presencia y tu calor me arranca la piel para colarse en mis entrañas.
Aquí me tienes, toda tuya, no ofreceré resistencia.
Cómeme, bébeme y déjame gritar.

Ilustración: Benjamin Lacombe "Eat me, drink me"

27.11.08

Rendida y desolada. Lo ha dado todo a cambio de una mísera sonrisa,
y sin embargo nadie se la ha regalado.
Remienda el pecho de la muñeca, poseedora de su corazón,
sus ojos y su alma.

Ahora sólo le queda esperar para terminar olvidada en algún cajón.

Ilustración: Dani Alarcón "Mender"
Dos Cans

19.11.08


Pescaré las palabras al azar, que sean ellas las que vengan a mi y me cubran de belleza,
de tristeza, de irrealidad.
En un cuenco, trocitos de mi alma como cebo y la oscuridad como única aliada.
Necesito ver

Ilustración: Meritxell Ribas

12.11.08

Cada noche en vela, abrazada a su alma, sintiendo que la noche nunca acaba, que la oscuridad es eterna. Luego, al despertar, un recuerdo lejano de manos palpando, de fríos dedos peinando su pelo. Mañana lo hará, conseguirá dormirse y viajará del brazo de aquellos que habitan bajo su cama.

Ilustración: Dani Alarcón "Insomnio"

15.7.08

Viento


El viento azotaba sin tregua. Un viento seco que no había parado de soplar desde hacía más de cincuenta días. Eso empezaba a tener sus consecuencias; los habitantes del pequeño pueblo costero sentían como algo crecía dentro de ellos. Algo que se volvía grande, enorme, monstruoso e incontrolable a cada nuevo bufido, a cada ráfaga que les golpeaba sin piedad. Protegiendo a su hijo contra su pecho, huyó aprovechando el silencio de la noche y antes de que llegara a ser demasiado tarde. Algunos empezaban ya a convertirse en verdaderos animales. Irreconocibles, algunos aldeanos habían acabado con la guardia del rey. Armados con simples garrotes y usando uñas y dientes, se disponían a tomar el castillo y terminar de una vez por todas con la nobleza que durante siglos los habían tenido esclavizados. Si no cesaba pronto ese viento, nada quedaría ya salvo las almas de aquellos que fueron silenciados hacía ya mucho, mucho tiempo.

Ilustración: Julie Collins Rousseau

1.7.08

Supervivencia


Había llegado el momento, abandonaba la corte para emprender su propio camino.
Era aún muy pequeña pero su padre, el emperador, así lo deseaba y así se lo imponía.
Vagaría sola por los bosques de bambú, día y noche sin descanso. Compartiendo solead y oscuridad con los espíritus que lo moraban, y aprendería de ellos todo lo necesario para llegar a ser una mujer sabia y completa. Aprendería a sobrevivir y no iba a ser fácil….el viento lo anunciaba en silencio.

Ilustración: Meritxell Ribas

12.6.08

Seres



Cada poro de su piel desprendía un hedor nauseabundo. Ni siquiera sabía cuánto tiempo llevaba allí encerrado, días, tal vez semanas y sin embargo no tenía hambre, ni sed, ni sueño. Era probable que hubiese echado alguna que otra cabezadita durante todo ese tiempo, pero no era consciente de ello. A su alrededor, sombras y desperdicios, un colchón raído, una manta sucia y mohosa, un ruido incesante, alguna cañería rota que goteaba y que estaba enloquciéndole, aun más si eso era posible. De vez en cuando escuchaba unos pasos, pasitos pequeños que supuso eran de algún ratón. Ahora estaba convencido de que el ratón era, en realidad, un ser de otro planeta que quería comerse su alma.
Vivía arrastrándose entre sus propios deshechos, la mierda se amontonaba a su alrededor pero nada importaba ya. Si intentaba gritar no conseguía emitir ni un triste aullido, la voz no salía y sus ojos se habían secado ya. Era inevitable y lo sabía, acabaría absorbido por su extraterrestre y nadie, nunca, se acordaría de él.

Fotografía: Chema Madoz

29.5.08


Cuántas horas habría pasado tumbada en la parte trasera del coche de su padre leyendo, devorando un libro tras otro, metiéndose en la piel de cada protagonista, viviendo con ellos aventuras y desventuras. Viajaban continuamente y, por necesidad, se había creado un mundo a medida en el que se sentía tan segura que ya nunca volvería a salir de allí. Nunca, y eso, no le importaba lo más mínimo.

Ilustración: Meritxell Ribas

17.4.08


Después de mucho andar al fin llegaron. La inmensidad se abria ante sus ojos y aún así se sintieron decepcionados. Esperaban un abismo, la oportunidad de volver a empezar; y sólo encontraron lo que parecía ser la continuación de lo que ya conocían. El camino había sido largo, pero resultó que no había terminado. En realidad nunca termina, solamente cambia.

Foto de Joan Fuxà: Mars explorer(s)

9.4.08

Tarde o temprano


Cala en Turqueta (Menorca)
Foto: Joan Fu


Días, meses, que resultan eternos, idénticos, asfixiantes. Sueño despierta porque de noche tengo miedo a no dormir si doy demasiadas vueltas dentro de mi cabeza. Sueño con un lugar mágico donde no existe la pena ni el dolor, donde empezaría a recomponerme y volvería a ser yo misma.
Grito en silencio lo que algún día escuchará la arena cuando las olas golpeen sus playas.
Menorca, espera'm.

1.4.08

Twin Sisters

Carme y Francesca Jutglar, o lo que es lo mismo, las Twin Sisters, inauguran exposición este jueves dia 3. La cita será en la galería Zenbu a las 20h. Allí estarán hasta el 23 de abril mostrando sus obras a todo aquel que quiera pasar y disfrutar de este mundo siniestro e inquietante que tanto me fascina.